Has triunfado. La comida fue un éxito, todos elogiaron tu sazón y el platillo principal fue un manjar. Pero ahora, al limpiar, te enfrentas a un dilema delicioso: un recipiente con ese tesoro líquido, espeso y lleno de sabor. Si te estás preguntando qué hacer con el mole que sobró, lo primero es saber que no es un problema, ¡es una oportunidad! Ese mole es la base para crear platillos espectaculares con un mínimo esfuerzo. Olvídate de la monotonía, aquí te damos 7 ideas y recetas con mole sobrante para que aproveches hasta la última gota.
Ya sea que te haya sobrado después de preparar unas increíbles enmoladas o unos chilaquiles con mole negro para el brunch, estas ideas funcionan de maravilla con cualquiera de nuestros Moles Cocina Mestiza.
1. Huevos Divorciados… ¡con Mole! El Desayuno Campeón
Lleva el clásico desayuno mexicano a otro nivel. Prepara dos huevos estrellados y, en lugar de bañarlos con salsa verde y roja, sírvelos con una salsa por un lado y tu mole sobrante, ligeramente calentado, por el otro. La profundidad del mole contrasta increíblemente con la acidez de una salsa verde y la cremosidad de la yema. Esta idea es especialmente deliciosa si te sobró mole rojo. Para más inspiración, puedes ver nuestra receta base de huevos rancheros con mole rojo.
2. Molletes Gourmet para una Cena Rápida
Una de las formas más fáciles de aprovechar el mole es en unos molletes. Parte un bolillo o telera por la mitad, úntale una capa de frijoles refritos, luego una generosa cucharada de tu mole sobrante y cubre con queso manchego o Oaxaca para gratinar. Llévalos al hornito eléctrico o al comal hasta que el queso se derrita y burbujee. Sírvelos con pico de gallo. Es una cena reconfortante y deliciosa en menos de 10 minutos.
3. Sopes o Tostadas de Mole con Pollo Deshebrado
Un clásico de las “garnachas” que puedes replicar en casa. Si te sobró pollo de tu guiso principal, ¡perfecto! Deshébralo y mézclalo con el mole caliente. Sirve esta mezcla sobre unos sopes o tostadas con una base de frijoles, y corona con lechuga, crema, queso fresco y rodajas de cebolla morada. Es una comida con mole completa, rápida y que a todos les encanta.
4. Sándwich Estilo “Pulled Pork” de Mole
Dale un giro moderno y de fusión a tus sándwiches. Calienta tu mole sobrante y mezcla con carne de cerdo o pollo deshebrado (incluso puedes usar la de una rosticería). Sirve esta carne jugosa y llena de sabor dentro de un pan tipo brioche o un bolillo crujiente. Acompáñalo con un poco de ensalada de col cremosa para un contraste fresco. ¡Es adictivo!
5. Papitas de Galeana Bañadas en Mole
¿Buscas una botana o una guarnición diferente? Cuece unas papitas cambray (o de galeana) hasta que estén suaves. Escúrrelas bien y, mientras siguen calientes, mézclalas en una sartén con tu mole sobrante caliente hasta que todas queden perfectamente cubiertas. Espolvorea un poco de ajonjolí tostado por encima. Es una forma increíblemente sabrosa de comer papas.
6. La Torta Ahogada… ¡de Mole!
Una deliciosa herejía para los puristas de Guadalajara, pero una maravilla para el paladar. Rellena un birote o pan francés con carnitas (o cualquier carne que tengas) y báñalo completamente con el mole caliente. Sírvelo con cebolla morada encurtida. La combinación del pan crujiente por fuera y suave por dentro, la carne y la salsa compleja del mole es simplemente espectacular.
7. Papas a la Francesa con “Gravy” de Mole
La botana perfecta para ver una película o un partido. Prepara unas papas a la francesa (caseras o congeladas) hasta que estén doradas y crujientes. Sírvelas calientes y acompaña con un pequeño tazón de tu mole sobrante, también caliente, para usarse como dip o “gravy”. Es la versión mexicana y mejorada de un clásico mundial.
Extra: ¿Cómo Guardar el Mole que Sobró Correctamente?
Para asegurar que tu mole se conserve en perfecto estado, guárdalo en un recipiente hermético en el refrigerador hasta por 5 días. Si quieres conservarlo por más tiempo, el mole se congela de maravilla. Viértelo en bolsas resellables, quita todo el aire posible y congélalo. Puede durar hasta 3 meses sin perder su delicioso sabor.
Conclusión: Un Final Feliz para Cada Gota de Sabor
Ahora ya sabes qué hacer con el mole que sobró. Lejos de ser un problema, es el inicio de una semana llena de platillos creativos y deliciosos. Al darle un segundo uso a este manjar, no solo ahorras dinero y combates el desperdicio de alimentos, sino que también descubres la increíble versatilidad de uno de los platillos más emblemáticos de México.
La próxima vez que planees una comida especial, no dudes en preparar mole. Y recuerda que para un sabor auténtico y consistente, puedes encontrar toda nuestra gama de Moles Cocina Mestiza en tu punto de venta más cercano.